Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

La veloz Atalanta

Posted by Pele Camacho en 21 marzo, 2010

Como muchas otras mariposas diurnas, la Vanessa atalanta tiene un nombre científico o taxón relacionado con la mitología griega.

El mito de Atalanta, uno de los más bellos en la cultura patriarcal de la antigua Grecia, es un símbolo de la mujer que se rebela contra las costumbres machistas de su tiempo. Aunque según el mitógrafo puede variar algo el mito o los personajes que en él participan, la trama del mito suele ser la misma y sus moralejas o enseñanzas también. El mito de Atalanta no es una excepción, pero su belleza permanece y sus rasgos se repiten en ciencias, culturas y hasta mariposas veloces como la de esta entrada.

El padre de Atalanta solo quería hijos varones y, al nacer ella, la abandonó en el bosque donde sobrevivió gracias a una osa que la amamantó. Unos cazadores la encontraron y cuidaron de ella hasta que se convirtió en una bella mujer, que decidió no casarse y mantenerse virgen para consagrarse a la diosa de la caza, Artemisa, la Diana cazadora de los romanos, a la que imitaba en sus proezas de caza.

Un oráculo le dijo que si llegaba a casarse sería convertida en animal, cosa frecuente en la mitología griega, pues el gran jefe Zeus se convirtió en toro, en cisne, en delfín, en… para camelar a diosas, semidiosas y humanas a las que ni sus rayos ni sus barbas conseguían encandilar. Así, la bella y atlética Atalanta, para alejar moscones, dijo que sólo sería su esposo aquel que la venciera en una carrera y que, si ella triunfaba, mataría al pretendiente, cosa que ocurrió varias veces. Pero, como “hay gente pá tó”, un día apareció el joven Hipómenes, que corría con ventaja, pues tenía como espónsor nada menos que a Afrodita, o sea, Venus, la diosa del amor, que le dio unas manzanas de oro cogidas del jardín de las Hespérides y, cada vez que Atalanta le iba a dar alcance, Hipómenes dejaba caer una manzana que Atalanta se paraba a recoger, y así perdió el ritmo, la velocidad y la carrera.
¿Qué tendrán las manzanas que tanto gustan a las mujeres de los mitos y qué tendrán las mariposas diurnas para que los taxonomistas les pusieran nombres tan bellos y con historias tan alucinantes?

Atalanta e Hipómenes se casaron y vivían felices compartiendo cacerías y aventuras pero, en una de ellas, entraron en un santuario de Zeus donde tuvieron un arrebato amoroso que Zeus, el mayor sátiro del Olimpo, consideró un sacrilegio y, ofendido, transformó a la pareja en dos leones condenados a tirar del carro de la diosa Cibeles y, de rebote, a soportar a los hinchas del Real Madrid, cuando éste ganaba algún trofeo importante, cosa cada vez más infrecuente.

La leona de la foto volaba en el Parque Natural de los Montes de Málaga en Diciembre, solitaria, con fuerza y velocidad, cuando era casi imposible ver a ninguna otra mariposa por aquellos parajes. Se paró en una encina que no tenía ni manzanas ni bellotas y estuvo libando lo que fuera en una grieta de una rama de la encina. Alguna más se ha dejado ver en Enero y Febrero. Son duras y resistentes como pocas…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: