Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

Los Gomphus

Posted by Pele Camacho en 18 agosto, 2010

Dentro del orden Odonata, la familia Gomphidae tiene en la península ibérica tres subcategorías o géneros: Gomphus (Leach, 1815), Onychogomphus (Selys, 1854) y Paragomphus (Cowley, 1934).  Ante tantos “gomphus” ¿Quién no se pregunta un qué o el por qué de ese nombre o sufijo?

Entre las características que los tres géneros tienen en común está la disposición de sus ojos, más o menos separados, un detalle único en el suborden de los anisópteros, mientras que es lo normal en el de los zigópteros. Otra característica común es su tamaño relativamente grande, entre 45 y 55 mm, con un abdomen que en su extremo final suele tener un abombamiento, más o menos acusado en unas especies que en otras y variable también según el sexo, siendo más patente en los machos.

Gomphus graslinii, macho maduro, posando cerca del arroyo donde patrullaba

Cuando el homosapiens quiere encontrar parecido con algo que le sea familiar siempre lo encuentra,  y esa forma del abdomen recordó a Leach la forma de un clavo con cabeza,  – un “gomphus”, al latinizar el término del  griego clásico- y les clavó ese nombre, pero… ¿Qué clase de clavo le recordó?  Recuerdo de mi infancia a los apicultores de entonces  -“mieleros” se llamaban ellos-  que hacían colmenas cilíndricas con el corcho desgajado de troncos de alcornoques,  en los que hacían un único corte vertical para sacar entero el “cilindro” que sería la carcasa de la colmena y, más tarde, para  unir o grapar los bordes del cilindro, utilizaban clavos tallados a partir de ramas de jara o de adelfa.  Era una “tecnología” ingeniosa, barata y práctica: un mielero hacía varias colmenas en un día y las carcasas y sus clavos naturales aguantaban la intemperie durante bastantes temporadas. Algunos de aquellos clavos tenían una forma parecida al abdomen de los “gomphus”, pero eso lo he sabido muy recientemente. He intentado ver alguna de aquellas reliquias de “mieleros”, pero ya no existen.  La competitividad y “las nuevas tecnologías” pudieron con ellas y con ellos.

Los “gomfidos” son criaturas exigentes con la calidad medioambiental, lo que limita su presencia en muchos hábitats y pone en riesgo su supervivencia en lugares donde antes vivieron sin problemas. Dentro del Apéndice I  (pág. 21) del documento “European Red List of Dragonflies

http://ec.europa.eu/environment/nature/conservation/species/redlist/downloads/European_dragonflies.pdf

de las tres  especies que se encuentran en España, solo la Gomphus pulchellus está reconocida como “estable” a nivel europeo. Las especies Gomphus simillimus y  Gomphus graslinii están consideradas como “decrecientes” en Europa y, respectivamente, como “vulnerable” y “en peligro” en Andalucía.

Paragomphus genei, hembra adulta, agarrada a rama

Junto  a los “Gomphus” de Leach, nos encontramos los “Paragomphus” de Cowley, etiquetados así más de un siglo después.  Solo existe una especie de este género en Europa, la Paragomphus genei que, afortunadamente, parece gozar de una población estable e incluso en expansión. El prefijo “para” se usa para indicar que algo está “junto a” otra cosa, que están cercanos o, simplemente, que se parecen.  Ni más ni menos, eso es lo que el nombre “Paragomphus” indica en relación al “Gomphus”; con estos géneros monoespecíficos, a veces surgen dudas de si sus diferencias con los géneros afines son más importantes que sus semejanzas, como para justificar su identificación genérica diferente.   Al fin y al cabo, es una cuestión de hacer más o menos estrecho el margen o el criterio por el que unas u otras especies se consideran de géneros distintos. No sería la primera vez que, en estos asuntos de identificación zoológica, se da un giro “reclasificatorio” y unas familias absorben a otras y los que eran “primos segundos” pasan a ser “primos hermanos”. O viceversa.

El tercer grupo, los “Onychogomphus”,  son los que parecen “parientes” más alejados dentro de la familia de los “Gomfidos”.  Por eso los presentaré en una entrada futura.

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2 comentarios to “Los Gomphus”

  1. Klaus said

    Muy interesante, Pele. No sabía casi ná sobre esta familia. Se agradece el esfuerzo. Un abrazo – Klaus

  2. P. Camacho said

    Hola Klaus
    Gracias por tu interés y comentarios.
    Son una “panda” muy curiosa esta de los “panzasgordas”. Este año, no sé por qué, estoy teniendo suerte con ellos y los he visto en varios sitios.
    No me pasa lo mismo con las Diplacodes, que solo ví un par de veces y me dijeron “Bye” de lejos…
    Un abrazo

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