Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

Poker de negras

Posted by Pele Camacho en 21 octubre, 2010

Entre mis buenos recuerdos madrileros se cuentan los cafelitos que me jugué al dominó y al poker de dados con los mejores amigos que tuve en aquellos años estudiantiles  -que no todo iba a ser estudiar- en un chiringuito que había junto al Puente de los Franceses, en la esquina opuesta al Parque del Oeste. Había una salita apartada, con una docena de mesas, donde se podía hablar y reír en voz alta y hacer ruido con las fichas del dominó o los dados del cubilete mientras jugábamos al mentiroso, intentando pasar un puro -una jugada difícilmente superable- al siguiente de la ronda. Pasar, por ejemplo, un poker de negras “pelón” podía ser un farol… o no, porque  si había, por ejemplo, tres negras a la vista  y dos dados ocultos bajo el cubilete ¿te atreverías a levantar?, pero si es falso y no levantas  ¿qué jugada más alta -y creíble- le pasas al siguiente?  Como si lo estuviera viendo…

Bien, pues aquí va un poker de negras, y no te vayas a creer que no me costó conseguirlo, porque las Selysiothemis nigra no se veían por Málaga desde hacía muchos años  o, por lo menos, nadie dijo que las hubiera visto recientemente.  Primero vi a los machitos, a los que confundí con otra todavía más negra, la Diplacodes lefebvrii, hasta que mirando sus alas con más atención descubrí sus pterostigmas marfileños bordeados de una línea negra, como si hubiese un signo “=” en cada pterostigma…

Macho de Selysiothemis nigra, mostrando la delicada elegancia de sus alas y sus ojazos

Después del inesperado “descubrimiento” delante de la pantalla del ordenata, el primer día que tuve libre fui a buscar más y, en efecto, allí seguían ellos, que no ellas, ocultas en vaya usté a saber qué sombra, mientras sus machitos seguían volando y esperando que alguna saliera a refrescarse en la charca, o a lo que fuera, para intentar la propagación de la especie.  Ellos volaban pero, a diferencia de las brujas Anax, de vez en cuando posaban y se dejaban fotografiar.
 

Otro macho de Selysiothemis nigra, mostrando un detalle de anillos claros en sus segmentos

Como se suele decir, a la de tres fue la vencida, y por fin aparecieron las damas de Selysiothemis. En los dados de poker las damas son negras también, con la “Q” de Queen, porque parece que el poker también lo inventaron los anglosajones y sus símbolos no se han traducido ni siquiera en las barajas de poker de Heraclio Fournier.  Las damas de Selysiothemis tienen la misma cara, o mejor dicho, la misma cabezota y los mismos ojazos que sus parejas, además de las mismas alas de sutiles y escasas nerviaciones, casi inapreciables si se compara con las que tienen otras especies de alas más ostentosas.

Dama de negras, hembra de Selysiothemis nigra, posando en piedras calientes

Volví a verlas más días, una vez que observé que no le tienen miedo al calor, más bien diría lo contrario, pues parecían “calentarse” con la temperatura medioambiental, al tiempo que noté que parecía gustarles el ambientillo tóxico de las adelfas -Nerium oleander- que había por allí cerca, por aquello de lo malo abunda.  Las damas de Selysiothemis no abundan, todo lo contrario, escasean y es difícil hacer un poker de negras con ellas porque, entre otras cosas, ellas no son muy negras, sino más bien pardas, así que…
 

Dama negra de Selysiothemis nigra, sobre fruto de adelfa

Supongo, amigo lector, que a estas alturas de la lectura y del poker (*) te habrás dado cuenta de que he intentado colarte un farol y, según se mire, en lugar de poker de negras, te he pasado unas dobles parejas de negras-pardas… Tú verás cómo te las apañarías para superar el pase, si te pasó. Chungo lo tendrías…

(*) En castellano lo correcto sería decir póquer pero, aunque suene igual, escrito así tiene un aspecto raro, de falso, de farol… hay cosas que mejor no traducir y dejar como estaban en el original. Que digo yo…

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4 comentarios to “Poker de negras”

  1. Gloria said

    Maravillosas desde la cabeza hasta el final del abdomen.
    Un trabajo exquisito, Pele.
    Gracias y un abrazo bien fuerte.

  2. Klaus said

    Qué buen reportaje, Pele, y qué buenas las fotos. La verdad es que es fácil no darse cuenta que están allí; por su tamaño es difícil distinguirlas en el campo de D. lefebvrii, y tampoco va a hacer uno fotos de todos los ejemplares que se dejan ver… Divertido e instructivo el texto. Algunas veces jugué también al póquer hace muchos años; interesante disciplina…  Un abrazo – Klaus

    • P. Camacho said

      Hola Klaus
      Sobre todo, me alegro de saber de vos…
      Y de las negritas estas y de las otras que aún lo son más ¿Qué te voy a decir que tú no sepas y no hayas fotografiado?
      Hace muchos años que tampoco juego al mentiroso, pero los buenos recuerdos no sólo deben estar en las neuronas, seguramente están también en alguna otra víscera relacionada a los sentimientos.
      Un abrazo

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