Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

Despeñaperros, por Enero 2011

Posted by Pele Camacho en 7 enero, 2011

La última vez que lo fotografié, un día del pasado Agosto en el que todos por allí estaban en plena faena, apenas faltaban por encajar cien metros de dovelas en la que será la rama norte del viaducto más largo de la nueva A-4, el que pasa sobre el Arroyo del Rey y el antiguo puente del mismo nombre.  No sé qué nombres pondrán a los nuevos puentes o viaductos de Despeñaperros, pero viendo la curvatura de éste, más horizontal que vertical, prefiero decir que éste parece ser allí el arco más largo do pasarán vuesas mercedes

Viaducto – puente del Arroyo del Rey:  a falta de asfaltar

-Picar en las imágenes para verlas con mayor resolución-

Ya desmontaron la mastodóntica nave que había al otro lado de Santa Elena y también los armatostes que dentro de ella transformaban hierro y hormigón en una especie de gigantescos trapezoides huecos -las dovelas- aunque no estoy seguro de que esas piezas de los nuevos viaductos mantengan aquel viejo nombre que recuerda piedras y claves de arcos y bóvedas de aquellos puentes de tiempos pasados. Un aparatoso cachivache, a modo de grúa horizontal, parecía estirarse y arrastrarse para ir pegando aquellos trapezoides, uno a uno, y dejar como testigo la línea oscura en la que se fundieron con geométrica y precisa monotonía.  Ya están puestos casi todos los quitamiedos, las vallas que daba miedo imaginar cómo se pondrían en los bordes donde empieza el vacío.

Mirando al sur: los primeros tramos de la nueva A-4,  a cielo abierto

Mirando al sur, los tramos a cielo abierto parecen estar en pleno proceso de recubrimiento asfáltico, como si ya hubieran iniciado la fase de acabado que debería culminar en algún momento de 2011, si todo va según lo previsto y no lo retrasa el mal fario o la mala sombra de alguna de las “lumbreras” financieras -europeas o yanquis, da lo mismo- que con tan poco fuste hablaron y, como aquellos duros antiguos de la chirigota gaditana, tanto dieron que hablar en 2010.  Se puede apreciar la anchura de las dos ramas de la nueva autovía, frente a la estrechez de los actuales tramos de la A-4 que culebrean y parecen jugar al escondite por debajo y a los lados del nuevo trazado, que ha crecido entre y sobre los antiguos sin más molestias que las de algunas sombras, pero buenas.

Mirando al norte:  el río Despeñaperros, los túneles  y las vías hacia Castilla – La Mancha

Mirando al norte, desde las cimas del Parque Natural se ve el inicio del paisaje manchego, más sereno y suave que el de los barrancos y lomas de la subida que baja hacia el sur. En la foto, a la derecha del tramo sur de la actual A-4, cruzando sobre el arroyo que ya es río Despeñaperros -unión de los arroyos Magaña y Cabezamalo–  está el puente metálico de la vía de ferrocarril que aparece a la salida del último túnel manchego y, a su derecha, el viaducto y el último túnel de la actual A-4 norte que seguirá en uso con la futura autovía, pero en dirección sur, porque el futuro último túnel de la nueva A-4 norte es único, aunque más ancho, y sale a un nuevo viaducto, relativamente corto, que empalmará con la actual rama norte de la autovía, ya en la provincia de Ciudad Real, bordeando por la izquierda al área de servicio de la estación de Venta de Cárdenas y serpenteando después mientras sube a la meseta que se inicia al fondo, donde el horizonte todavía deja ver las casas de Almuradiel.

En la  curva donde acaba la sombra, el mirador de “Los Órganos”, un lugar donde todo lo que se ve parece enorme

Los viajes por Despeñaperros serán más rápidos, las operaciones retorno serán, previsiblemente, más fluidas y, en los reportajes que la DGT seguirá elaborando, se hablará menos de la muy alta y muy serena villa de Santa Elena.

El impacto medioambiental -aunque no el visual- será menor que el de la actual autovía A-4,  y la cuidadosa observación del paisaje de Despeñaperros no será algo casi forzoso y, a veces, peligroso para conductores y conducidos, sino todo un privilegio opcional para los que quieran disfrutar de la naturaleza de manera más serena.

Los túneles que podríamos llamar el lado oscuro, o mejor, la parte sin sol de la nueva autovía, parecen guardar el secreto de la posible fecha de apertura, con cintas, tijeras, sonrisas, palmas y otras alharacas que merecidas serán, porque bien estará todo si todo bien acaba, pero…  ¿cuándo?  Pronto, imagino, unos cuantos meses; probablemente, antes de que acabe la crisis, pero mucho después de cuando sus causantes, que siguen sueltos y ocultos en el lado oscuro de ella, debieron ser puestos, sin opción, a una sombra más oscura y serena que la crisis que ellos, como fieras financieras provocaron.  Una vez oí una maldición gitana que decía: Ojalá se lo tengan que gastar en “endiciones”…, y es que, a veces, se entiende más el caló por el sentido que por las palabras.  Pero esas son otras historias…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: