Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

In illo tempore

Posted by Pele Camacho en 18 marzo, 2011

In illo tempore, hace ya, como no había interné y casi no había TV, los chavales nos divertíamos jugando con los amiguetes y leyendo.  Uno de los primeros libros que leí fue “Veinte mil leguas de viaje submarino”, de Julio Verne.  Se desbocaba la imaginación con libros como aquel;  recuerdo que me impresionaron aquellas descripciones del capitán Nemo, “nadie” en latín, y el submarino “Nautilus”, de nombre latino, empitonando a otros barcos con un espolón de proa que yo imaginaba como el “pincho” de un pez espada…

Libythea celtis (Laicharting, 1782),  unos ojos enigmáticos  y un morrito de espolón

In illo tempore, hace casi dos años, tuve la suerte de ver por vez primera y hasta ahora única, a la Libythea celtis  (Laicharting, 1782), la única representante en Europa de la subfamilia Libytheinae (Boisduval, 1833), que antes se conocía como Libytheidae. Me impresionó ver su famoso morrito prominente y me acordé del espolón del “Nautilus”.  En la portada de la “Guía de Mariposas de España y Europa“, el famoso libro de Mr. Tolman, sobre el título del libro está el dibujo que Mr. Lewington hizo de ella.  Categoría que tiene la criatura.  Dentro del libro, se dice de ella que es “muy esporádica y normalmente rara”, como su morrito y su nombre, digo yo; el apellido mucho menos,  muy bien puesto y bonito como el árbol del que lo tomó, el Celtis australis o almez, su planta nutricia preferente. Creo que le hubiera sentado muy bien que le hubieran puesto Nautilus celtis, por ejemplo, mucho más que el nombre de género que tiene, un nombre insípido que no dice nada.  Johann Nepomuk von Laicharting (1754-1797), entomólogo austriaco, fue quien les dio nombre. El año pasado intenté volverla a ver por los mismos sitios del PN Montes de Málaga donde entonces la vi, pero solo había madroños, con un sabor fuerte, único, exclusivo, que me recuerda las sierras y bosques a donde iba con mis amiguetes a coger castañas, bellotas, majoletas, algarrobas, madroños… no estoy seguro de lo qué nos gustaba más, si las frutas silvestres o si escaparnos al campo, quizás por aquello del placer de lo prohibido.

In illo tempore, gustara o no, era obligatorio estudiar Latín en el bachillerato. A más de uno, aquello de la lengua muerta le costó esfuerzos y alguna colleja, pero ningún trauma. Ninguno. Los traumas, escasos, si acaso, al caerse de algún árbol mientras se intentaba alguna proeza recolectora de frutos o de bishos.

Libythea celtis, en bellota, a cuatro patas, como corresponde a su carácter de ninfálida

Su morrito, palpos labiales exclusivos que ninguna otra mariposilla de por aquí iguala, su reverso parduzco de alas “repicoteadas” con perfil atípico y aspecto de hoja seca que las mimetizaría de manera perfecta si se estuvieran quietas, su excéntrica presencia y ocurrencia que las convierte casi en trofeo fotográfico, les dan un carácter de brujitas del bosque, poco menos que de ninfas de coleccionista. Sin embargo, su anverso con manchas anaranjadas es más alegre y delata su presencia que, después de todo, en la corta experiencia de mi encuentro con un par de ellas, me pareció que fueran algo más tolerantes con el fotógrafo, tranquilas a un nivel por encima de la media de su familia de Nymphalidae (Swainson, 1827), la de las cuatro patitas, del orden de Lepidópteros.

Libythea celtis,  brujita y ninfa de los bosques, la de alas “repicoteadas”

In illo tempore, hoy hace un año, lancé a las nubes de interné la primera entrada de este blog.  Me ha divertido seleccionar y recordar bishos y paisajes, escenas y sensaciones del campo donde me olvido de cosas que, a veces, traumatizan sin caer de ningún árbol, aunque pueda tener sentido aquello de caerse del árbol… Si, además, las entradas hubieran servido de entretenimiento y divertimento de internautas, amantes de la naturaleza y de sus bishos, poco más podría pedir, después de desear que sigan viéndolas y  “pasando buenos tempores” que, con mi escasos recuerdos de Latín, no sé como se diría in illo tempore.

 

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4 comentarios to “In illo tempore”

  1. C.Lucio said

    ¡MUCHAS FELICIDADES en el primer cumpleaños al blog y a ti, Pele, que lo haces posible! ¡que cumplas muchos más! y que los “libeluleros/as” podamos seguir viniendo por aqui durante mucho, pero que mucho tiempo…
    Un saludo

  2. Luis Canencia said

    Y los mariposeros tambien, como no D. Pele.
    He de decirte que tu blog no sólo rezuma saber, sino saber contar lo que se sabe y eso resulta poco usual.
    Por mi parte te agradezco los buenos ratos que me brindas en la soledad esta del interne.
    Pdta. Pa un rato que la disfrutaste le sacaste partido maestro a la Libythea celtis.
    Cumpleaños feliz bishoverde!!!!.

    • P. Camacho said

      Hola, Luis
      Ante tanto “bicho bipedo”, “bicho-malo”, “más malo que el bicho que le picó al tren” que dicen por ahí, es un placer dedicarle tiempo a los bishos multipatas y aprender cosas de ellos y de como se buscan la vida.
      Gracias por tus ánimos. Seguiré intentándolo…
      Un abrazo

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