Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

Caballitos multicolores

Posted by Pele Camacho en 9 diciembre, 2011

Son la mínima expresión odonatera peninsular. Zigópteros o “caballitos“, con unos cuerpecillos en forma de alfiler de unos 25 mm que apenas rebasan, los Ischnura graellsii (Rambur, 1842)  son como miniaturas difíciles de ver por su tamaño, aunque los contrastes de sus colores más vivos ayudan a detectar su presencia. Lo del color en nada desmerece de las variaciones cromáticas que pueden tener otros miembros de la comunidad odonatera, pero en este género de las Ischnuras son las hembras las que presentan más diferencias, más vistosidad y variedad, lo que no quita que los machos evolucionen desde el marfileño tostado que tienen al eclosionar de sus ninfas, pasando después por un verde azulado que terminará siendo azul al tener apenas dos semanas de vida. Ese color azul es el que les da el nombre popular anglosajón, bluetail, porque casi todas los machos de Ischnura tienen un anillo azul en el segmento S8, casi al final de sus abdómenes.

 Macho de Ischnura graellsii (Rambur, 1842), mostrando sus cercoides separados

(Picar en las imágenes para verlas con más resolución)

Las hembras de Ischnura tienen tres morfotipos o coloraciones que se han denominado tipos o formas A, B y C.  La coloración A es relativamente similar a la de los machos, aunque presenta tonos algo verdosos en el tórax, mientras suelen mantener el azul típico del segmento S8. A estas hembras A se las etiqueta también como andromorfas o androcromas.

Ischnura graellsii,  mostrando tonos verdosos en el tórax…  ¿macho joven o hembra tipo A, andromorfa?

Es difícil distinguir a las hembras andromorfas de sus machos, a menos que se observe lateralmente el perfil final de su abdomen, abultado por la forma de su genitalia y ovipositor. Desde una perspectiva dorsal -si la foto lo permite- puede observarse que los cercoides del macho son como dos pequeñas uñas separadas, para agarrar el pronoto de las hembras en sus acrobáticos tándems; por el contrario, los cercoides de las hembras son más pequeños y están más próximos entre sí que en los machos.

 Hembra de Ischnura graellsii tipo B o infuscans, con “pasajeros a bordo”, ácaros, al comienzo del abdomen

Las hembras tipo B, denominadas infuscans, presentan en su tórax un color violáceo algo claro, de tonos lilas en su juventud, aunque esa coloración evoluciona pronto hacia verdes violáceos que terminan en tonos marrones cuando la hembra B alcanza la madurez.

Hembra de Ischnura graellsii tipo B, infuscans, mostrando los colores oscuros de la madurez

Finalmente, la hembra de morfotipo C, conocida como aurantiaca, tiene en su juventud un color anaranjado que provoca errores de identificación con la especie Ischnura pumilio. Cuando alcanzan la madurez, las hembras tipo C evolucionan hacia tonos naranjas más oscuros, que acaban siendo marrones cuando se hacen adultas maduras.

Hembra de Ischnura graellsii tipo C, aurantiaca, con sus colores juveniles

Las graellsii son una especie observable solo en parte de la península ibérica y norte de África. Curiosamente, su distribución peninsular parece complementar la ausencia de su “prima” Ischnura elegans, a la que se puede ver  en áreas más restringidas de la península, aunque su distribución en Europa sea casi general. Todos los ejemplares de esta entrada fueron vistos en el Parque Natural de Despeñaperros, cerca de Santa Elena, en la provincia de Jaén.

Lo de Ischnura, como no, tiene raíces griegas y viene a significar “de cuerpo grácil”, por la estilizada delgadez del mismo. El apelativo de la la especie, graellsii, por una vez tiene un origen hispano del que hay que sentirse orgulloso: Mariano de la Paz Graells (1809-1898), fue uno de los pocos entomólogos que en España han sido. Riojano él, ejerció como médico, destacó como naturalista y hasta llegó a ser político, posiblemente con más derecho, mérito y honor que muchos de los que hoy tienen la etiqueta de político -o política, claro- habiendo sido incapaces de hacer algo mejor. Pero esas son otras historias.

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5 comentarios to “Caballitos multicolores”

  1. Manalv said

    Muy didáctico y muy bien documentado con imágenes.

  2. Klaus said

    Hola Pele. Buen artículo, ilustrado con excelentes fotos. Un abrazo – Klaus

    • Hola, Klaus
      Como son tan pequeñitas, las tenía por ahí casi olvidadas 😉 😉
      Con estas hay que afinar y mantener buen pulso en las K’s.
      Gracias por tu amable comentario.
      Un abrazo

  3. Julio José Orellana said

    Buenas.Tarde tarde llego,pero la dicha es buena.Para que ir a la Universidá si no hace falta.Maravilloso trabajo.
    Abrazos.

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