Sorpresas y paisajes

Fotografías de lo que veo por esos campos…

Lobos solitarios

Posted by Pele Camacho en 24 enero, 2012

La influencia del lobo se extiende ampliamente en el filo de los artrópodos, al menos en la clase Arachnida con las arañas lobo y en la clase Insecta, donde el orden Lepidoptera tiene familias, géneros y especies con referencia directa a los lobos. No es extraño que en el orden Hymenoptera, con casi 200.000 especies entre abejas, avispas y hormigas, haya apelativos que recuerden al Canis lupus, con su fama de bisho malo que vive su vida unas veces en manadas, con una cierta jerarquía social y otras veces de manera solitaria, “por libre”, a su aire…

Dentro de los himenópteros, en la familia vespidae, o de los véspidos, se subdivide a sus integrantes -las avispas- de una manera algo simplista en grupos eusociales y solitarios: los primeros viven en colonias con una cierta organización, similar a las abejas, mientras los segundos van más “por libre”, sin reinas ni panales, reproduciéndose y viviendo de forma individual; es el subgrupo más numeroso, lo que parece lógico, si se piensa en lo difícil que es organizar cualquier sociedad dentro del mundo animal y los frustrantes resultados que se observan en alguna especie donde se supone un nivel de ¿inteligencia? superior…

Avispa lobo Philanthus triangulum -el lobo de las abejas- transportando a una abeja Apis mellifera

(Picar en las imágenes para verlas con más resolución)

Un ejemplo de esos “lobos solitarios” es el Philanthus triangulum  (Fabricius, 1775), una especie de la familia crabronidae , o de los crabrónidos, en la que se incluyen varios miles de especies. Son avispas solitarias predadoras y sus presas son las Apis mellifera, las abejas, de ahí el nombre común que se les ha colgado: el lobo de abejas. El modus operandi de sus hembras consiste en apresar a las abejas esperándolas por las flores donde liban, abrazándolas para clavarles su aguijón en el abdomen, paralizarlas e inocularles un huevo del que saldrá una larva que se alimentará en su estado inicial de la abeja que paralizó su solitaria madre. No haría falta decir que es una especie odiada por los apicultores.

Pero no todas las avispas -que son muchas- actúan de manera tan odiosa, sino más bien en sentido contrario porque su carácter predador es algo bueno o malo según interese o no al homosapiens. Muchos de los insectos que son considerados plaga en alguna parte del planeta, suelen tener algún predador que actúa como especie de control en algún eslabón de la cadena trófica, manteniendo el equilibrio ecológico del ecosistema. En ese aspecto, algunas avispas solitarias juegan un papel fundamental al utilizar a otras especies como alimento propio o como anfitrión de las larvas parasitarias que emergerán y se nutrirán de ellas. Ni que decir tiene que esas avispas solitarias, como insecticida ecológico y selectivo, son seres queridos y cuidados por algunos agricultores, que llegan a “cultivar” a ciertas avispas solitarias para proteger y sacar adelante sus cosechas. A esas especies solitarias, claro está, no se les llama lobos.

Hembra de Dasyscolia ciliata, con su característica vellosidad anaranjada

Otra avispa solitaria es la Dasyscolia ciliata (Fabricius, 1787) un himenóptero de la familia scoliidae, o de los escólidos, cuyas hembras suelen ser parasitoides idiobiontes, es decir, que en el momento de realizar la puesta, la hembra parasitoide paraliza con el veneno de su aguijón el desarrollo del individuo hospedador donde se desarrollará la larva, o sea, casi igual que las hembras de Philanthus triangulum. Mientras las hembras de esas avispas solitarias realizan individualmente todas las tareas de caza, puesta y ocultación de la presa parasitada, algunos machos realizan labores un tanto sorprendentes e inesperadas que, afortunadamente, sirven para la multiplicación de otras especies que, desde un punto de vista taxonómico, nada tienen que ver con la suya.

Grupo de Ophrys speculum, el espejo de Venus, la belleza del labelo azul

Los machos de la Dasyscolia ciliata, por ejemplo, son atraídos por el aroma de las flores de la orquídea ibérica Ophrys speculum, el espejo de Venus, una de las flores más bellas de la primavera. Su labelo azul, rodeado de cilios rojizos que recuerdan la pilosidad del abdomen de las hembras de Dasyscolia ciliata o, tal vez, la fragancia de la orquídea que parece recordar las feromonas a las que son sensibles, provocan la feliz coincidencia que permite la polinización de la orquídea, cuyos polinios difícilmente caerían en la cavidad estigmática si no fuera porque algún bisho como el macho de Dasyscolia los transportara al sitio apropiado, mientras cree fecundar a una hembra de su especie.

Ophrys speculum mostrando  sus dos polinios  bajo el sépalo dorsal

La mayoría de las orquídeas del género Ophrys y algunas orquídeas entomófilas de otros géneros, como el Orchis, tienen una avispa concreta cuyos machos son sexualmente atraídos hacia sus bellas flores e inducidos a un acoplamiento sobre el labelo (pseudocópula). Aunque la forma y disposición de los polinios sea similar en todas las Ophrys y muchas orquídeas sean polinizadas por varias especies, algunas de ellas lo son solamente por un único insecto polinizador de talla precisa, que se adapta a la forma y características de la orquídea, como ocurre en la pareja Ophrys speculum y Dasyscolia ciliata.

6 comentarios to “Lobos solitarios”

  1. Klaus said

    Hola Pele. Qué bien escribes. Muy interesante y ameno el artículos, y buenas las ilustraciones. Mis felicitaciones, y un abrazo – Klaus

    • Hi, Klaus
      Gracias, buenhombre, por tus animosos y efusivos comentarios. Intentaremos mantener ese tono general.

      Un abrazo y que 2012 te premie con buenas fotos y otras cosas más importantes y relevantes

  2. Pues coincido con Klaus en que es muy interesante, como siempre -por algo vengo por aqui-
    Saludos

    • Hola, CL, TyM

      Me alegra ver que coincidimos en apreciar esos detalles de los bichejos…
      Gracias por tu interés y comentarios.
      Mis mejores deseos fotográficos y personales para ti, en este 2012 tan enrarecido
      Saludos

  3. Otro bonito artículo Pele, que interesante la última parte con esa relación tan estrecha entre la orquídea y esa especie de avispa. En cuanto a la avispa lobo, tuve la suerte con la guía y compañia de un buen amigo de MN poder fotografiarla no hace mucho.
    Un abrazo y a seguir maravillándonos con estos artículos.

    • Hola, Antonio
      Es verdad, sí. Parece que detrás de cada bichejo haya siempre alguna sorpresa. Solo las he visto una vez a cada una.
      Gracias por tu interés y comentario.
      Ahora toca esperar a que pasen los fríos y a que los primeros bishos asomen las alas.
      Un abrazo

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